"El Talleret"

Me llamo Inmaculada, aunque mi familia y mis amigos me llaman Ima. Nací en Barcelona, España,  en diciembre de 1962. Allí es donde he vivido siempre y donde ejerzo mi profesión de veterinaria.

Mi afición por las miniaturas para casas de muñecas empezó en el año 1995. Hacía tiempo que quería tener una casita, pero mi economía no me lo permitía. Es un hobby que resultaba caro por aquel entonces: apenas existían tiendas donde comprar, y las que habían resultaban demasiado costosas para mi bolsillo.

Pude empezar a hacer realidad mi deseo cuando empezaron a salir los coleccionables: semana a semana, durante dos años, compraba los fascículos con una de las piezas de la casa, ya fuese de su estructura, decorativa o un mueble. Por fin tuve todo lo necesario para empezar a montarla.

Durante el montaje tuve que superar pequeños inconvenientes como el encaje imperfecto de algunas piezas...... limar por aquí... rebajar por allá.... Por fin la tuve lista......... y no me gustó su distribución: no era lógica. Carecía de pasillos, de distribuidores........Tenía que cambiarla. Pero ¿cómo hacerlo?.

Antes de empezar a arreglar la "casa grande" había restaurado una casita mucho más sencilla y pequeña, con sólo dos estancias, una arriba y la otra abajo, que había pertenecido a alguien de la familia (no recordamos a quien) y que estaba tan maltrecha que no valía la pena conservarla en su estado original. En la parte de arriba le hice una habitación y un baño (carecía de él); en la de abajo el comedor. Coloqué una fotografía en la pared del fondo, donde aparecíamos toda la familia (eran aquellas fotos que se hacían antes para el Libro de Familia) y electrifiqué las tres estancias. Conservé su nombre original: "Villa Jezabel".

Cuando estuvo acabada se la regalé a mi madre: fue toda una sorpresa ya que nadie sabía nada. Para dársela, primero le tapé los ojos con una servilleta (acabábamos de comer y estábamos tomando el café) y ella, que me conoce, me dijo "¡No me regales nada vivo!" (se pensaba que le iba a "plantificar" algo "peludo" encima) ........... le puse la casa delante, en la mesa, y le destapé los ojos........... Cuando vió la casa ............. "¡Oh!, la casita".......... la abrió .......   ¡Pero si estamos todos!". Le gustó tanto que hizo venir a todas sus amigas para que la vieran.  

Restaurar esa casita fue relativamente sencillo, pero "la casa grande" era otro cantar. Necesitaba ampliar conocimientos. Eché mano de los libros.... y de internet. Aquí descubrí otro mundo: el de los aficionados a las miniaturas. Poner en el buscador "Casas de muñecas" y aparecer un montón de páginas sobre el tema fue todo uno. Me apunté a un foro de aficionados, donde cada uno compartía sus conocimientos y logros sobre el tema. Gracias a éste y a otros foros  he conocido artesanos de "medio mundo": españoles (sobretodo catalanes, madrileños, valencianos....), argentinos, chilenos, mejicanos, peruanos, franceses, italianos, ingleses,.......... y con algunos de ellos he establecido verdaderos lazos de amistad, más allá de nuestra común afición. Se hicieron "famosas" las "kedadas" (así es como las llamamos) de las catalanas. Empezamos a reunirnos en algún café para charlar e intercambiar miniaturas. Poco tiempo después empezamos a reunirnos en casa de alguna para "trabajar" ....¡ejem!...trabajar sí que trabajábamos, pero, sobretodo, charlábamos, reíamos y ¡merendábamos!. Intercambiábamos experiencias con diferentes técnicas y materiales.

Aprendíamos unas de otras. Así, poco a poco, y casi sin darnos cuenta, fuimos conformando un pequeño-numeroso grupo de amigas. Alguna de ellas tuvo la iniciativa de organizar un intercambio "navideño" hace 5 años: éramos 16, y cada una de nosotras teníamos que elaborar 15 miniaturas para regalar a las demás.

 

Hasta entonces yo tan solo había trabajado con madera, papel y pinturas para restaurar la casita. No había tocado las pastas poliméricas. Se me planteó un dilema: ¿qué podía hacerles que quedase medianamente bien?. Las artes plásticas siempre se me habían dado bien (en el colegio, era la asignatura en la que sacaba mejores notas.....). Unos pocos años antes había hecho para mi consulta dos Cockers spaniels de arcilla, durmiendo, con la cabeza de uno apoyada sobre el lomo del otro. Eso sí, a un tamaño mayor. Pero pensé: "Si me han salido en grande, me saldrán también en pequeño", y me puse manos a la obra. Hice tres modelos diferentes: los dos Cockers durmiendo, una hembra Cocker con tres cachorrillos mamando y otra hembra con tres cachorros a su alrededor. También hice algún  que otro payaso, muñecas, ositos..... Llegó diciembre y, con él, el día del intercambio. Estábamos todas nerviosas como si fuésemos criaturas el día de Reyes. Una por una, empezamos a repartir los regalitos. Había que vernos las caras de emoción. Cuando me llegó el turno a mi, me disculpé antes de empezar a repartir, diciendo que tuviesen en cuenta que eran mis primeros trabajos con este tipo de material ........... las exclamaciones de cada una cuando abrían el paquete no dejaban lugar a dudas: todo había gustado...........pero los perros fueron el éxito de la velada. Todas empezaron a decirme: "Yo, para la próxima vez quiero un....... Pastor alemán, yo un Yorkshire, yo un Bobtail, yo un........", y yo les decía: "Bueno, yo lo intento, pero no prometo nada.....". A partir de ese instante, las casas quedaron relegadas para más adelante, porque todo el tiempo libre que dedico a las miniaturas está "absorbido" por la creación de perros y gatos a escala 1:12 para casas de muñecas.

 

Si hubiera fragmentos de texto y/o fotos que pudieran vulnerar los derechos de autor, ruego me lo comuniquen, con el fin de retirarlos.

Ima

Próximamente estaré en:

Tom Bishop Madrid Noviembre 2013

Tom Bishop Chicago Abril 2014